Bajo la dirección de los
colegiados D. Francisco Gutiérrez Díaz y D. Miguel Ángel
Gutiérrez cuya actuación no tuvo problema alguno, se celebró en
la mañana de ayer domingo, la XLVIII edición del Trofeo Miguel
Purón de Noriega de la que ha salido ganador una joven promesa
cántabra,
Antonio Saiz Peña, a quien
le damos la enhorabuena desde estas líneas y le deseamos muchos
éxitos en su carrera bolística que acaba de empezar.
Lamentamos que una
organización perfecta haya tenido tan poca lucidez. Fue una pena
porque la gente no se enteró y luego algunos montaron en cólera.
Dicen que las mañanas solo son
buenas para vender en los mercados, a donde acuden mayormente
nuestras mujeres, necesariamente, aunque también algunos
de nosotros que poco a poco nos vamos incorporando, para comprar
con qué hacer el puchero para la tropa. Pero que en domingo y en
tiempo estival, con la gente durmirndo la bartola, se vende
poco, eso queda demostrado. Pero qué le vamos a hacer cuando las
cosas se tuercen sin remedio de poder enderezarlas, hay que
apechugar con lo que se echa encima.
Con todos los inconvenientes
habidos y por haber como consecuencia de la fuerte lluvia del
sábado tarde y noche que dejó la bolera en un gran charco que
tuvieron que retirar los encargados del material cuando apenas
había amanecido y que uno comprende lo dificultoso y sacrificado
que ello resulta, ahora, además, tienen que aguantar las
críticas resultantes de que por una muy mala información la
gente no se enteró y los que acudieron a ver la final por la
tarde se llevaron un chasco poco agradable y algunos montaron en
cólera. Y con razón. En esta casa se recibieron varias quejas.
Ello representa uno de los
defectos que tienen nuestros bolos, por cierto, un defecto muy
importante y al que nadie le dedica el más mínimo tiempo en
corregir. Y ocurre en todos los estamentos bolísticos astures.
La nula información. Y es que a nadie se le mete en la cabeza
que los encuentros bolísticos no se pueden cambiar de fecha y
horario de la noche a la mañana. No. Porque el resultado es el
que es.
Uno que tiene la experiencia
de venir desde Bilbao para filmar partidos, ocurrió varias
veces, guiado por el progarma que la liga distribuye con las
fechas y horarios de los partidos y, al llegar a la bolera,
encontrarse con que allí no había nadie porque el partido se
había trasladado a otro día. Eso solo se puede hacer por fuerza
mayor, como puede ser la lluvia, pero no porque dos amiguetes lo
decidan.
Fíjense bien lo que les voy a
decir y que nadie se altere porque ello es de rabiosa actualidad
y veracidad: Cuando un evento público se cambia de hora o de
día, si no se puede avisar a todos y alguien se presenta en
vano, los que así tengan que volverse porque ya se jugó o se
trasladó, se puede entender como un robo, porque quienes querían
verlo y no pudieron, han pagado sus impuestos religiosamente y
con esos impuestos a ellos se les perjudica porque pagan lo que
no se les deja ver.
Pero los bolos astures están
así y así están, claro, porque además de otras muchas cosas, esa
es una muy importante y nadie se decide afrontar. No se puede
llamar al telf. al colega para decirle que retrase la hora o que
se aplace el partido porque falta un jugador, eso no se puede
hacer. Y si no se les mete en la cabeza, seguiremos hasta el
infinito sin ponernos de acuerdo.
Por lo demás deseamos que la
Peña Miguel Purón siga por muchos años en las manos que está
ahora porque creemos que son las mejores posibles. Espero que
para años venideros sea la tarde del domingo la elegida para la
final de un trofeo grandioso de mucho prestigio, para lo cual,
si es preciso, se puede cambiar la fecha si fuera necesario
pasado a ser el segundo domingo del mes si por causa como las de
ayer así lo aconsejaran. Pero está todo el año para ello. No
solo la víspera del evento. No. Eso no.
Desde la bolera de Noriega
07-08-2011
Argomal.