La primera en la frente

Los primeros pasos para la puesta en marcha de la nueva temporada bolística de nuestro bolo-palma que se intentaron dar ayer, terminaron en aplazamiento.

La reunión bolística de Colombres ha tenido que ser aplazada porque, según parece ser, algunas peñas no están a la altura de las circunstancias. Y el problema no es que no lo estén ahora, es que tampoco lo van a estar tan pronto como algunos creen que lo van a estar.

Solo hacemos seguir adelante para dar la sensación de que todo marcha con absoluta normalidad, pero la gente, los aficionados, incluso los jugadores, muchos de ellos saben que lo único que tiene de normal son los intereses que siguen siendo los mismos, porque mientras no se emplee la cirugía para cortar la enfermedad para darle un tratamiento adecuado a la situación que padecen nuestros bolos, la decadencia continuará sin remisión alguna hasta su total destrucción.

Esto es como aquel paisano que cierra su propiedad con portilla de hierro para demostrar que aquello tiene dueño, pero que deja que los perros se arrimen y levanten la pata para regar la zona. Al final pueden ocurrir dos cosas: Una, que si el perro continúa con el riego, la herrumbre acaba con la cerradura dejando la propiedad en abertal. Y dos que, o quitas la herrumbre, o esta acaba con el cierre.

Así pues, el mundo de los bolos en el Oriente astur está demostrado que la herrumbre, en este caso cancerígena, continúa su marcha sin remedio. Esperemos que el párroco tarde mucho en decirle al sacristán que no toque las campanas para no asustar a los vecinos, para que éstos no empiecen a dar el pésame antes de que se produzca el óbito.

23/01/2011
Argomal.