La fiebre y los celos

Siempre se dijo que los celos son muy malos consejeros para la buena convivencia de las parejas y especialmente si están enamoradas. Yo no sé si en nuestro Oriente astur hay mucha gente enamorada de nuestros bolos. Pero lo que sí creo es que hay alguna enfermedad tipo fiebre tifoidea o algo parecido, que afecta y en gran medida a nuestros dirigentes o al menos, a los allegados de éstos.

La fiebre tifoidea es una infección bacteriana que afecta el intestino y ocasionalmente el torrente sanguíneo. Se trata de una enfermedad poco común, con sólo 30 a 50 casos, más o menos y, si las epidemias no son comunes,  ¿cuál es el germen? ¿Quiénes contraen la fiebre tifoidea? ¿Está relacionada con los celos? ¿Son celosos nuestros dirigentes? Se encierran en ellos mismos para ayudarse? Y si es así, ¿en qué pueden ayudarse? O es que desconfían de quienes les ponen trabas y tratan de juntarse para darse calor en medio de tanta fiebre, con lo cual es curiosamente contraproducente, porque la fiebre de por sí ya tiene las suficientes calorías como para desechar cualquier tipo de calefacción o abrigo e, incluso, ni siquiera la bufanda porque también esta llega a estorbar, porque quien tiene fiebre, tiene calor.

Entonces uno llega a dudar muy mucho sobre la salud bolística en el Oriente. ¿Por qué ese empeño de querer estar cerca de uno tan de repente y tan rápido? Se tratará de ver la forma de transmitir la enfermedad a quienes tratan de defenderse de ella procurando un contacto a través del cual, ver si la transmisión resulta eficiente para que quienes están afectados vean que al ser general se lo puedan tomar como cosa natural. Y claro, natural, natural, no lo es, porque los virus cuando afectan al organismo y lo alteran dejan de ser naturales y se convierten en malignos.

Mire Vd., uno ya está curado de espantos. Pero precisamente por encontrarse de repente con procedimientos que no estaban en los escritos, pues uno duda de la calidad amistosa que te dicen profesar. Y cuando uno duda de algo, la lógica te dice que debes tomar precauciones para que la enfermedad no te contagie. Es la única vacuna posible con la que uno trata de evitar la posibilidad de ser contagiado. Los virus suelen ser en su mayoría malignos. Hombre, de vez en cuando sale alguno bueno, pero los antecedentes nos demuestran que  no hay que fiarse demasiado porque la fiebre es siempre, mala señal. El problema radica en que el movimiento se demuestra andando, y uno lo ve todo muy parado, estático, hasta con espantadas y, estas, siempre dispersan, jamás unen. Esperemos que llegue alguno benigno para que empiecen a salir brotes de unidad y aprovechar el momento para cultivarlo aunando esfuerzos. De momento el panorama está muy oscuro, con demasiados nubarrones y es necesario llevar paraguas. Por si acaso.

22/02/2011
Argomal.