Dejados de la mano de Dios

Los bolos del Oriente astur están dejados de la mano de Dios. Pero dejados del todo. Yo no sé si todos los santos, o la mayoría, se han considerado ultrajados y como venganza se unieron para suplicar al creador que no les proteja. No lo sé. Pero desde luego algo debe ocurrir porque la situación actual nos conduce a pensar en cosas extrañas dada la desgana con la que se administran.

Cuando la liga está a punto de dar comienzo, faltan dos semanas, aún no se ha publicado el calendario con el sorteo de partidos y horarios de los mismos. Vamos, que ni las peñas saben con quiénes les toca jugar ni a qué hora y día se juegan los cuartos. Bueno tal vez sea porque como los cuartos vienen del cielo,  no les cuesta nada adquirirlos, porque no son de "nadie" como nos dijo una ministra no hace mucho,  pues deben de ser pacientes y no quejarse demasiado por aquello de que, no vaya a que se molesten quienes se molestan para encomendarnos al todopoderoso, porque los que están encargados de administrarlos no tienen ni la más puñetera idea de lo que significa la palabra, "organización".  La organización soy yo, pensará Desi que, efectivamente, la organización es él porque, en realidad él maneja los hilos de este tinglado caprichosamente desorganizado, falto de la más mínima estimulación y, claro, como la gente no va a la bolera, no hace falta "sacrificarse" en tener todo a punto y con el tiempo suficiente para que cada cual sepa a qué atenerse. Pensará que mejor así para que nadie los critique de malos modales, desinterés, caprichos, oscurantismo, y que la modalidad sea aniquilada pronto porque estorba bastante para nuestra comodidad administrativa, pensarán en la federación, porque de la forma en que está, estamos tirando todos los años 6000 euros que mejor estaban en alguna merendola acompañada de elegantes potes de marca. La única ventaja que tenemos quienes opinamos que no sirven para nada los recursos que Desi emplea en el bolo-palma, es que no tiene, nunca, que yo sepa, porque siempre es lo mismo, no tiene en cuenta la inflación, por tanto, eso para él es un signo positivo y el único que le aconseja seguir el mismo camino para su aniquilación definitiva.

Desde luego, y mientras el dinero público siga estando presente en nuestros bolos, manteniéndolos a base de lomosnas y despilfarro, nuestra obligación es denunciar lo que consideramos el lastre de nuestros bolos y el hoyo en el que se emplean los recursos que, dada la forma en que están administrados,  ya son bastantes porque cuantos más se empleen en ellos, los beneficios seguirán siendo los mismos por tratarse de un hoyo que se parece a un saco roto que no se ve nada de lo que le echas.

Por tanto va siendo hora de el Departamento del Gobierno del Principado dedicado a mirar por nuestro deporte vernáculo, se interese un poco en averiguar en qué se gastan los cuartos nuestros representantes y si merece la pena seguir callado sin hacer nada para que, al menos, los ciudadanos vean que sus representantes se interesan en el seguimiento de los fondos que se les quitan a los ciudadanos, porque, de seguir así, nuestros impuestos vamos a tener que considerarlos como un despilfarro.

Así pues, creo que dado el interés que en ellos despiertan nuestros bolos, deberían tener un poco de consideración hacia lo que representa el Principado de Asturias, para que nuestros visitantes no se rian de ver por nuestras boleras ese anuncio que predica aquello de: "El Principado con el deporte asturiano". Una pena y una vergüenza ajena por la que tiene que pasar uno cuando le preguntan lo que significa "ese" anuncio que está por todas nuestras boleras.

Desde luego, por lo que se ve, poco desvelo tienen quienes fueron encargados de mirar por nuestro deporte, para lo que se supone, está encargada la Dirección General de Deportes de Asturias. Es de suponer que todos los demás departamentos estén inyectados con la misma grasa, lo que hace suponer que todo su mecanismo chirría. Una pena.

07/03/2011
Argomal.