¿Para qué son las subvenciones?

 Las administraciones locales, que son nuestros ayuntamientos, aprueban cada año una cantidad con la que subvencionan a todas las peñas de bolos que reglamentariamente las solicitan. No sé la cantidad exacta que tienen aprobada, pero hace poco era de 900 Euros a cada peña, al menos en algún consistorio y que no sé si es en todos igual.

Pero cumpliendo unos requisitos, todas consiguen hacerse con esa subvención que en realidad no sabemos para qué ni en qué es empleada, aunque se supone que es para material, sin distinción de ninguna clase, es decir, todo el material que se utiliza en una bolera para la práctica de los bolos.

Pero no acaban ahí las ayudas, porque en todos los torneos, también acuden al "papá-concejal de la cosa" para pedirle distintas ayudas que van desde el apoyo económico para la organización, pasando por la ayuda económica para los premios, hasta el pago de los trofeos que se van a emplear en los concursos.

Hombre, si tenemos en cuenta que eso sale más barato que reformatorios obligados u organizaciones que conocemos y que denominamos, por ejemplo, "Proyecto hombre", no cabe duda de que para algo valen las ayudas. Y si además evitamos que muchos jóvenes consigan pensar en los bolos antes que en "porros", pues mejor todavía. ¿Pero en realidad, cuántos jóvenes cambian el porro por el bolo?

¿Todas estas organizaciones bolísticas ya se acuerdan de esa juventud a la hora de pedir las ayudas? ¿Piensan en ellos a la hora de rellenar los documentos para solicitarlas? ¿Piensan en hacer proposiciones a esa juventud con el ánimo de que piensen en los bolos como medio de distración y ejercicio físico deportivo, para que no piensen en los "porros" por ejemplo? ¿O tiene que ser, necesariamente, que la administración legisle y prohiba el humo para intentar menoscabar las enfermedades que de ello se derivan? ¿La sociedad que se dedica a estas cosas, lo hace para bien de los bolos o por ejemplo, para viajes, regalos,  ayudas varias o merendolas? ¿Los jugadores de bolos ya respetan debidamente el juego sin humo o lo muestran como desatino ejemplarizante ante los menores?

Quizá sea interesante dedicar algunos artículos a esta clase de ayudas que salen del bolsillo de todos los ciudadanos, porque al final sean o no aficionados, quieran o no que continúen los bolos,  vean o no que los que van a la bolera rechazan el "porreo" practicando nuestro deporte al aire libre de forma sana, aprovechándose de la parte cultural que sin duda tiene. ¿O se aprovecha para tirar piedras al tejado común dando malos ejemplos o lo que es lo mismo, no impidiendo que la incultura y desatino de algunos se propague entre los demás más rápidamente que la propia enseñanza de los bolos o las dos cosas a la vez, como ha ocurrido en alguna que otra bolera en los últimos tiempos?

¿Por qué no empleamos las ayudas en forma de subvenciones oficiales que "damos" a las peñas en la formación de monitores debidamente preparados que actúen de forma oficial en las escuelas dedicando parte del tiempo del recreo a enseñar a nuestra juventud a la práctica de los bolos como lo hacen con las otras materias los demás profesores de los colegios?  ¿No creen que sería una mejor forma de emplear nuestro dinero?

Sin duda alguna aquí hay mucha tela por cortar y alguien tendrá que hacerlo algún día si no quiere que se demuestre que las subvenciones no sirven para nada salvo para mantener amiguetes...¡y luego quieren ahora legislar para impedir discriminaciones...! Hemos perdido el rumbo y no nos dejamos convencer de que, en muchos casos, solo sabemos tirar el dinero sin beneficio ninguno y con la falta que hace para tantas cosas...

 Y si no, a las pruebas me remito.

10/01/2011
Argomal.